Elegir cómo darle forma legal a un emprendimiento no es un trámite más. El tipo de empresa que indicarás es una decisión que define el ritmo del negocio, su proyección y la forma en que se enfrentan los riesgos.
TE PODRÍA INTERESAR
- Siete obligaciones tributarias que todo emprendimiento debe cumplir
- La venta se vuelve contenido y el ecommerce toma nota: TikTok Shop y su inminente llegada al país
- ¡Primer cómputo! Más de US$41 millones recaudados por el IVA en compras internacionales
- ¿Part o full time? El contrato laboral y su planteamiento adecuado
- Flujo de caja: El dato financiero que puede salvar –o hundir– un emprendimiento
En Chile, la legislación ofrece distintas alternativas pensadas para realidades muy diversas. Desde proyectos personales hasta empresas con ambición de crecimiento acelerado. Conocerlas permite avanzar con mayor seguridad desde el primer paso.
Un tipo de empresa a tu medida
El ordenamiento jurídico chileno contempla cuatro figuras empresariales que concentran la mayor parte de las constituciones. Cada una responde a necesidades específicas.
Empresa Individual de Responsabilidad Limitada
Conocida popularmente como EIRL. Es una opción frecuente entre quienes emprenden en solitario. Permite separar el patrimonio personal del empresarial, lo que entrega tranquilidad frente a eventuales deudas. Además, su administración es simple y no exige socios, lo que la vuelve atractiva para negocios pequeños o en etapa inicial.
Sociedad por Acciones
La SpA se ha convertido en una de las favoritas del ecosistema emprendedor. Su principal fortaleza es la flexibilidad. Puede constituirse con uno o varios socios y facilita la entrada de nuevos inversionistas gracias a la libre cesión de acciones. Es una figura pensada para crecer, adaptarse y escalar sin mayores barreras administrativas.
Sociedad Anónima
En un nivel más estructurado se encuentra la S.A. Está orientada a proyectos de mayor envergadura y exige una organización interna formal, con directorio y juntas de accionistas. Es ideal para empresas que buscan levantar capital o proyectarse hacia mercados más amplios.
Sociedad de Responsabilidad Limitada
Por su parte, esta última sigue siendo una alternativa sólida para pequeñas y medianas empresas que valoran la estabilidad entre socios y reglas claras para su funcionamiento.

¡No existe una opción universalmente mejor que otra!
Todo depende del tamaño del proyecto, sus objetivos y el nivel de riesgo que se esté dispuesto a asumir.
Informarse, analizar, comparar y elegir con criterio es importantísimo. El tipo de empresa puede marcar la diferencia entre un camino lleno de obstáculos o un emprendimiento bien encaminado desde su origen. ¡Déjaselo a expertos!
En Emprende.cl estamos para ayudarte a comenzar tu negocio con el pie derecho.
