Las EIRL, según la definición entregada por Servicio de Impuestos Internos son “Las Empresas Individuales de Responsabilidad Limitada (EIRL) son personas jurídicas, formadas exclusivamente por una persona natural, con patrimonio propio y distinto al del titular, que realizan actividades de carácter netamente comercial (no de actividades de segunda categoría)”.

Esto quiere decir, tal y como su nombre lo indica, las EIRL están conformadas por una sola persona. Este tipo de empresa puede dar factura pero no boletas de honorarios.

Esto hace que la EIRL tenga características claras:

  1. Solo puede tener un socio o dueño (no se pueden incorporar nuevos socios).
  2. Tiene una sola actividad o giro (objetivo único). Es importante este punto, ya que el giro debe estar circunscrito a una actividad económica determinada. Se pueden agregar negocios que complementen el rubro, pero no más que eso.
  3. Giro de Primera categoría (solo realiza actividades comerciales).
  4. En caso de embargo, los bienes del dueño y de la empresa no se mezclan, es decir, si el dueño es el deudor no se embarga a la EIRL y viceversa. Esto gracias a que tiene RUT propio.

Al igual que el resto de las sociedades en Chile pueden ser constituidas de manera tradicional o a través de “empresa en un día”.

Si el dueño posteriormente desea agregar socios, tiene que transformar la sociedad a sociedad de responsabilidad limitada o a sociedad por acciones (SpA).

Requisitos

  1. Ser chileno o tener residencia definitiva.
  2. Ser mayor de edad.
  3. Firmar una escritura ante Notario.

Nombre

Para dar nombre a una EIRL se utiliza la siguiente fórmula:

  • (Giro) + (Nombre y Apellido(s) del dueño) + EIRL

Si bien, la razón social debe incluir el nombre y apellido del titular, también existe la posibilidad de poder agregar un nombre de fantasía. De igual forma el nombre final de esta sociedad debe acabar con “Empresa Individual de Responsabilidad Limitada” o “EIRL”.

Un dato importante es que puedes utilizar tu domicilio como dirección de tu empresa. Siempre y cuando puedas demostrar ante el Servicio de Impuestos Internos que tienes bajo documento notarial el permiso del dueño del inmueble o de esta dirección para usarlo con tu EIRL.

Por último, las EIRL se pueden vender, de hecho, son sociedades transferibles. Al ser su contenido patrimonial no existen problemas al momento de vender o transferir el derecho de esta de una persona a otra. Esta acción está confirmada por el Servicio de Impuestos Internos quienes, además, han confirmado que es posible que el nuevo dueño pueda continuar con el RUT que contaba la EIRL sin tener que pedir uno nuevo o registrar nuevamente el giro. El único trámite que se debe realizar es el del cambio de razón social donde se establecen las responsabilidades con la nueva persona a cargo de la EIRL.

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