La constitución de sociedades en Chile no es solo un trámite administrativo. Es, en la práctica, el acto fundacional de un negocio. De cómo se haga dependerán aspectos clave del funcionamiento futuro de la empresa, su relación con el Estado, con terceros y, especialmente, con sus propios socios. Por eso, hacerlo correctamente no es un detalle menor.
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El origen de los problemas suele estar en el inicio
Una constitución mal hecha puede arrastrar errores por años. De hecho, aquellos fallos son más comunes de lo que parecen.
- Objetos sociales mal redactados.
- Porcentajes de participación poco claros.
- Facultades mal distribuidas.
- Inconsistencias entre la escritura y lo declarado ante el Servicio de Impuestos Internos.
Estos errores suelen aparecer cuando la empresa ya está operando, facturando o intentando acceder a financiamiento, momento en que corregirlos resulta más costoso y complejo.
Además, una constitución de sociedades mal hecha puede generar conflictos internos. Socios que no tienen claras sus responsabilidades. Decisiones que no pueden tomarse por vacíos legales. Dificultades para incorporar nuevos inversionistas.
Todo eso afecta directamente la continuidad del negocio.
Constitución de sociedades: La normativa protege al emprendimiento
En Chile, la creación de empresas está regulada por normas claras. Cumplirlas no solo permite operar con tranquilidad, sino que protege al emprendedor frente a fiscalizaciones, multas o cuestionamientos legales.
Una empresa correctamente constituida puede:
- Iniciar actividades sin contratiempos.
- Emitir documentos tributarios.
- Contratar servicios.
- Postular a beneficios estatales.
- Tiene respaldo frente a bancos, proveedores y clientes.
Una sociedad bien estructurada transmite seriedad y genera confianza. En el mundo de los negocios, eso representa un activo valioso.

Constituir una sociedad no es solo pensar en el presente. Es proyectar el crecimiento. Elegir bien el tipo de sociedad, definir reglas claras y dejar todo correctamente formalizado permite que el emprendimiento evolucione sin fricciones innecesarias.
Por eso, hacer bien la constitución no es un gasto. Es una inversión en estabilidad, orden y desarrollo. Una decisión que, aunque se tome al inicio, impacta durante toda la vida del negocio.
En Emprende.cl estamos para ayudarte a comenzar tu negocio con el pie derecho.
